lunes, 17 de junio de 2013

Poemas en escalera:



VIII

Estoy subido
en el peldaño
de oro. Mi mente resplandece.
Corto ha sido el viaje.  Sabed
que no me duele  morir,   lo que de verdad
me hiere  –me confesó mi padre moribundo –
es desconocer vuestro futuro, en qué lugar moriréis,
de qué,  cómo  y no poder estar allí para consolaros.